Nuestro último viaje «normal» antes de empezar la vuelta al mundo.

Salimos desde Múnich en coche y quedamos con la madre de Nora en un punto intermedio, para recogerla y seguir hacia el Lago de Garda: el lago más grande de Italia y uno de los más famosos en cuanto a turismo.

Habíamos alquilado una casa en Tenno, un pueblecito de montaña a unos 8 km del lago. El lago es famoso porque ofrece muchas opciones: windsurf, vela, mountainbike, bicicleta de carretera, senderismo… de todo menos nadar. Pese a ser Agosto, el agua estaba increíblemente fría!

Senderismo en el Lago de Garda

El lugar más famoso es el Monte Baldo, un parque natural situado a unos 50 km de nuestra casa. Se puede acceder con el coche y hay varios aparcamientos en los que encontrarás paneles con algunas rutas por el parque.

Desde Malcesine, al pie del lago, se puede acceder a la montaña mediante un funicular.

Foto de Star Sallors League en Flickr

Tras dar un paseo alrededor del Monte Baldo, cogimos de nuevo el coche para pegarnos un chapuzón en Malcesine  (o eso es lo que pensábamos antes de llegar y comprobar la temperatura del agua…).

Pueblos a visitar

En la parte norte, Riva del Garda.

Tenno, pese a ser muy pequeño, también merece una visita.

Limone sul Garda es famoso por sus limoneros (todas las calles están decoradas con motivos «cítricos»).

En el camino de vuelta paramos en Trento a comer. Un pueblo poco turístico pero con un casco antiguo que merece un paseo.

Comer y dormir

  • Apartamento Pranzo: una casa enorme, con espacio para, al menos, 6 personas.
  • Antica Croce, en Tenno: tenéis que probar la carne salata. Una especie de carpaccio, crudo o a la plancha, especialidad de la zona.
  • Tomar algo: Casa Albergo Sorriso, en Limone, junto a la iglésia y con vistas al lago.

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